Desde la antigüedad los seres humanos (y los animales), han utilizado “indicadores” para relacionarse con su entorno, por ejemplo, los ciclos diarios de alimentación, de sueño y vigilia, están determinados por la cantidad de luz que se observa. Para establecer la condición salud, la temperatura del cuerpo, el color de la piel, el pulso, etc., son indicadores de ese estado, que pueden dar señale...